13 agosto 2008

Feliz Cumpleaños Infeliz!

Después de cuatro años, o mejor dicho, después de cuatro cumpleaños, tuyos, juntos, hoy es la primera vez que no despierto a tu lado para festejarte. Y no estoy estoy segura si me duele, pero de que se siente raro, ni cómo negarlo. Siento una especie de nostalgia, me hace falta tener la opción de estar contigo, de darte tu abrazo, de que me cuentes cómo festejarás, de desearte...y desearte un feliz año. No la tengo. Así que sólo me queda imaginarme con quién lo festejarás, cómo lo harás, si te has detenido a pensar que es, después de cuatro años, el primer cumpleaños que pasarás sin mí.
¿Importa?
Por lo visto a mí sí. Tengo muy mala memoria, pero a través de hacer un mapeo de las personas que han estado en mi vida, puedo ir armando el rompecabezas de mi pasado: cumpleaños, fiestas, trsitezas, traumas, mofas...todo viene a mi mente al pensar en la persona que me acompañaba. ¿Lo importante es el cumpleaños, en este caso, o las personas con las que lo festejamos? Y en tu caso, qué cambia al no pasarlo más conmigo?
De cualquier forma, donde quiera y con quien sea que estés, feliz cumpleaños infeliz!

10 agosto 2008

Qué difícil es empezar...

Pues sí...muy difícil, pero ya tenía mucho tiempo con la cosquilla, así que ¿por qué no?

No sé como se supone que funcione esto, sólo sé que en mis últimas búsquedas en internet siempre me distraen los blogs y termino sin encontrar respuesta alguna, sólo haciendo más grande mis lista de blogs pendientes de leer.

Pero mi motivo ulterior es, de una forma muy anónima, exponerme(evidentemente no mucho) y empezar a escribir de forma pública todo lo que siempre he guardado en cuadernos. Con suerte, encontrar un ejercicio que me permita abrirme cada día, cada entrada un poco más...está por verse.
Doy el salto, y mientras mis pies están en el aire, una sonrisa se asoma. Újules! Correlato!! Me vino a la mente la película El odio (la haine), y su primer escena, en donde un personaje al momento de ir cayendo de un edificio se va repitiendo,casi como un mantra: "Hasta aquí todo va bien, hasta aquí todo va bien...lo importante no es la caída, sino el aterrizaje" Siempre coincidí con ella, hasta hoy, donde me entra la sensación de que mientras sorisas como la de hoy se me sigan escapando...¿qué más da el aterrizaje?
Es de sabios cambiar de opinión ¿no?